Himno a Hathor

Himno a Hathor

hathor

¡Te saludo,  oh, Dorada!

soberana del Sol, uraeus del Señor Supremo.

Tú, la misteriosa,

la que da vida a las divinas entidades,

la que da forma a los animales, modelándolos a tu capricho,

la que moldea a los hombres.

¡Oh, madre!

Tú, la luminosa,

la que obliga a retroceder a la oscuridad,

la que ilumina a los seres humanos con sus rayos,

te saludo, ¡oh, grandiosa!,

la de los múltiples nombres.

¡Tú, de quien provienen las divinas entidades en tu nombre de Mut-Isis!

¡Tú, que haces respirar a la garganta,

hija de Ra,

a quien esputó de su boca con el nombre de Tefnut!

¡Oh, Neith, que apareciste en tu barca con el nombre de Mut!

¡Oh, madre venerable,

tú que doblegas a tus adversarios con el nombre de Nekhebet!

¡Oh, tú que sabes cómo emplear con justicia el corazón,

tú que vences a tus enemigos con el nombre de Sekhmet!

Es la dorada […] señora de la embriaguez,

de la música, la danza, el incienso, la corona.

Señora de las mujeres jóvenes,

a quien aclaman los hombres porque la aman.

Es el oro de las divinas entidades,

que surge en su estación, en el mes de Epifi,

el día de la luna nueva es la festividad de “Ella se libera […]”.

El cielo se alegra, la tierra se llena de alborozo,

la casa de Horus se regocija.

 

“El culto de Horus en Edfu”, M. Alliot in “El corazón de la magia” M.Dolores Villegas, modificado por Adina.